WTM London 2026: El turismo mira hacia un futuro más resiliente y sostenible

Fotos: WTM London 2026
El turismo mundial se enfrenta a desafíos que van mucho más allá de atraer visitantes.
Los conflictos internacionales, el cambio climático, la presión sobre los destinos y la necesidad de que la actividad genere beneficios para más comunidades fueron algunos de los grandes temas de la 20ª Cumbre de Ministros de la World Travel Market (WTM) London 2026.
El encuentro se desarrolló durante la segunda jornada de la feria, en el centro de exposiciones ExCeL London, y reunió a 50 ministros de Turismo junto con referentes del sector privado. Organizada en colaboración con ONU Turismo y el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), la cumbre celebró sus dos décadas bajo el lema “Fortaleciendo el turismo para un futuro resiliente y regenerativo”.
Viajar en un mundo en transformación
Uno de los ejes centrales fue el impacto de los conflictos geopolíticos en la actividad turística. Desde Emiratos Árabes Unidos destacaron la importancia de sostener tarifas moderadas y evitar reducciones por debajo de los costos operativos, ya que recuperar esos niveles puede llevar entre tres y cuatro años. En lugar de recurrir a descuentos extremos, el gobierno implementó medidas de apoyo, como el aplazamiento de tasas.
Catar, por su parte, compartió señales de recuperación: los niveles de ocupación de sus aerolíneas habían vuelto en agosto a los registros de febrero. Las proyecciones del WTTC también apuntan a una recuperación rápida de los flujos turísticos en Oriente Medio.
El desafío de cuidar los destinos
La crisis climática ocupó otro lugar destacado en el debate. Zimbabwe planteó la necesidad de fortalecer la cooperación internacional frente a las sequías y presentó iniciativas como perforaciones profundas y construcción de presas para proteger a las comunidades y a la fauna silvestre, un recurso fundamental para su propuesta turística.
Desde Nepal, en tanto, se advirtió sobre los efectos de las inundaciones en la biodiversidad, las montañas y los ecosistemas. La discusión dejó en claro que proteger la naturaleza no es solamente una cuestión ambiental: también significa preservar aquello que convierte a muchos destinos en lugares únicos.
Otro desafío es distribuir mejor los visitantes y los ingresos que generan. Croacia compartió una estrategia que destina el 70% de sus subvenciones turísticas a proyectos en regiones del interior, menos visitadas que la costa. La iniciativa busca desconcentrar los flujos, reducir la presión sobre los destinos más concurridos y extender las oportunidades económicas.
Más valor para las comunidades
La cumbre también puso sobre la mesa una pregunta clave: ¿cómo medir el éxito turístico? Para los participantes, ya no alcanza con contabilizar cuántos viajeros llegan a un país. También importa cuánto valor dejan en el destino, cómo se distribuyen los ingresos y qué oportunidades se generan para la población local.
Bulgaria anunció un programa que involucrará a 200 universidades y prevé crear un observatorio para analizar indicadores de desempeño del sector. Sierra Leona, por su parte, destacó el potencial de la gastronomía y la integración de pequeños productores y emprendedores a las cadenas de suministro turístico.
La participación de empresas como MSC Cruises y Visa reforzó la importancia de trabajar junto al sector privado desde las primeras etapas de planificación, aprovechando también los datos sobre los hábitos de consumo de los viajeros.
Durante el encuentro, Gloria Guevara, presidenta y consejera delegada del WTTC, recordó que uno de cada nueve empleos en el mundo depende del turismo y subrayó la necesidad de coordinar políticas públicas e inversiones privadas.
La conclusión compartida fue que el futuro de los viajes no se construye únicamente con más visitantes, sino con destinos preparados para afrontar las crisis, proteger sus recursos y generar prosperidad de manera más equilibrada. Un desafío global que exige cooperación y una nueva mirada sobre el verdadero valor de viajar.*





Comentarios