Kempes: Un viaje al corazón del fútbol

Hay estadios que se visitan para ver un partido y otros que merecen descubrirse incluso cuando no hay fútbol. En Córdoba, el Mario Alberto Kempes nos invitó a vivir una experiencia diferente: recorrer su museo, reencontrarnos con recuerdos que marcaron generaciones y conocer los espacios donde los jugadores se preparan antes de salir a la cancha. Una propuesta que combina turismo, historia y emoción, ideal para quienes disfrutan descubriendo destinos a través de sus grandes pasiones.
Un museo donde cada objeto cuenta una historia
Nuestra visita comenzó en el Museo Provincial del Deporte, ubicado dentro del estadio. Desde el primer momento, el recorrido nos sumergió en un universo de camisetas, trofeos, medallas y recuerdos que reconstruyen algunos de los capítulos más importantes del deporte argentino, con especial protagonismo del fútbol, la Selección Nacional y los Mundiales.
Uno de los grandes atractivos es la colección de camisetas de distintas selecciones y de clubes argentinos, junto con las de equipos del exterior en los que juegan o jugaron futbolistas de nuestro país. Cada prenda evoca una época, un ídolo y una historia que los fanáticos reconocen enseguida. Los trofeos y las medallas completan este viaje por las conquistas que despertaron la alegría de millones de personas.
Pero hay un rincón que despierta una nostalgia especial: el dedicado a los álbumes y las figuritas. Allí encontramos colecciones mundialistas y de clubes argentinos de distintas épocas, con ejemplares que remiten a aquellos años en los que completar un álbum era casi una aventura. Las figuritas difíciles, las colecciones completas y las ediciones históricas recuperan una costumbre que atraviesa generaciones. Mirarlas es volver a la infancia, recordar los intercambios en el recreo y revivir la expectativa que acompaña cada Copa del Mundo.
El recuerdo imborrable del Mundial 78
El estadio fue inaugurado en 1978 y tuvo un papel destacado como una de las sedes de la Copa del Mundo disputada en Argentina. Por eso, el recorrido por el museo también es una oportunidad para acercarse a un momento fundamental de la historia futbolística del país.
Entre los objetos expuestos aparecen recuerdos vinculados con aquel campeonato, como las máquinas de escribir utilizadas por el Centro de Prensa del Mundial y elementos que evocan los primeros días de vida del estadio. También se destaca una réplica de la Copa del Mundo y un espacio dedicado a figuras que marcaron distintas épocas, como Mario Alberto Kempes, Diego Maradona y Lionel Messi.
La historia deportiva de Córdoba, sin embargo, no se limita al fútbol. El museo reúne objetos de otras disciplinas y rinde homenaje a deportistas que llevaron el nombre de la provincia a escenarios nacionales e internacionales. Hay recuerdos vinculados al básquet, al boxeo, al automovilismo y a la natación, entre otros deportes. También cuenta con un área dedicada a los Juegos Olímpicos, donde se exhiben artículos de distintas especialidades, incluida la medalla de oro que el cordobés José “Maligno” Torres consiguió en BMX freestyle en París 2024.
Esta diversidad convierte la visita en una experiencia que va más allá de los fanáticos de la pelota: es un recorrido por historias de esfuerzo, talento y superación.
Entrar en los vestuarios y pisar la cancha
Después de conocer el museo, llegó uno de los momentos más esperados: la visita guiada por el interior del estadio. Caminar por los espacios que habitualmente vemos en las transmisiones deportivas permite descubrir otra dimensión del fútbol y acercarse a la intimidad de los equipos.
En los vestuarios, una imagen concentra toda nuestra atención: las camisetas de la Selección argentina están colgadas, ordenadas en el lugar que le corresponde a cada jugador. La escena invita a imaginar los minutos previos a un partido, las indicaciones del entrenador, la concentración y la emoción de representar al país. Cada camiseta parece estar esperando a su dueño antes de salir al campo de juego.
La recorrida continúa por el túnel que conecta los vestuarios con la cancha. Es uno de esos momentos en los que la imaginación hace el resto: resulta fácil pensar en los futbolistas avanzando hacia el césped, mientras el sonido de las tribunas crece y miles de personas aguardan el comienzo del encuentro.
Finalmente, llegamos al campo de juego. Desde allí, el estadio se muestra en toda su magnitud. Las tribunas, las plateas y el verde del césped componen una perspectiva completamente distinta a la que se tiene desde las gradas. Por unos instantes, dejamos de ser espectadores para imaginar cómo se siente estar en el centro de un escenario donde se escribieron tantas páginas del deporte argentino.

Córdoba también se descubre a través del deporte
Nuestra visita al Estadio Mario Alberto Kempes fue mucho más que un recorrido por un escenario emblemático del fútbol argentino. Fue una oportunidad para conocer otra faceta de Córdoba, conectada con la historia, la identidad deportiva y los recuerdos que atraviesan generaciones.
Entre camisetas históricas, álbumes mundialistas, trofeos y objetos de grandes figuras, el Museo Provincial del Deporte invita a revivir momentos inolvidables y descubrir historias de distintas disciplinas. La experiencia continúa con la visita guiada por los vestuarios y el acceso al campo de juego, espacios que despiertan una emoción especial al acercarnos al lugar donde tantas veces imaginamos a nuestros ídolos.
Recorrer el Kempes es viajar por la memoria deportiva del país, reencontrarse con hazañas que siguen presentes y sentir de cerca esa pasión que forma parte de nuestra cultura. Una propuesta para disfrutar, recordar y emocionarse, incluso más allá del fútbol.
Información:
Dónde: Estadio Mario Alberto Kempes, barrio Chateau Carreras, Córdoba.
Museo Provincial del Deporte: martes a domingos y feriados, de 10 a 13 y de 14 a 18 h.
Precios de Entradas (Museo y Visita Guiada)
Entrada general: $5.000 ARS
Niños de 7 a 12 años: $2.500 ARS
Menores de 6 años, jubilados y personas con discapacidad: Sin cargo
Miércoles: Acceso libre y gratuito para el público general.*
Fotos: Andrés Canet / Bouzas Ana





Comentarios