JW Marriott debuta en el lujo all inclusive

En la apartada bahía de Playa El Jobo, sobre la costa norte del Pacífico de Costa Rica, el lujo se vive al ritmo de la naturaleza. Allí abrió sus puertas JW Marriott Costa Elena Resort & Spa, el primer resort todo incluido de la marca a nivel mundial. La propuesta va más allá de la comodidad de tener todo resuelto: invita a disfrutar de una experiencia inmersiva, donde la gastronomía, el bienestar y la cultura local son protagonistas.
Con 415 habitaciones y suites, 15 restaurantes y bares y el complejo de piscinas más grande de Costa Rica, la propiedad propone una nueva forma de descubrir Guanacaste, combinando privacidad, servicio personalizado y actividades para distintas generaciones.
Habitaciones con espíritu residencial
El diseño de los alojamientos se inspira en villas, con espacios amplios, terrazas y ambientes pensados para descansar. Algunas suites de planta baja ofrecen acceso directo a piscinas semiprivadas, mientras que las suites presidenciales cuentan con áreas de estar independientes.
Para quienes buscan una experiencia más exclusiva, el Griffin Club funciona como un resort dentro del resort. Este concepto ofrece lounge privado abierto las 24 horas, piscina propia con servicio de concierge y una zona de playa reservada. La atención comienza antes de la llegada, con un concierge de bienestar que ayuda a personalizar las preferencias gastronómicas, las actividades y los detalles de la habitación. También incluye asistencia para desempacar, servicio de lavandería y prioridad para reservar restaurantes y cabañas junto a la piscina.

Quince espacios para descubrir nuevos sabores
La propuesta gastronómica reúne 15 restaurantes y bares que combinan ingredientes locales, tradiciones costarricenses e influencias internacionales. Cada espacio invita a explorar distintos sabores, desde una comida informal hasta experiencias culinarias más elaboradas.
Leal propone un recorrido inmersivo por la cocina y las tradiciones de Costa Rica, que incluye degustaciones de café. Casado celebra los sabores del mar y la parrilla a leña, mientras que Puerto Limón rinde homenaje a la herencia afrocaribeña. Para los amantes de la cocina internacional, Luciano combina la tradición italiana de la pasta con la artesanía local; Santos explora la gastronomía mexicana y Namuyaki y Boga ofrecen propuestas de inspiración japonesa.
La experiencia se completa con Borbón, dedicado a la coctelería de inspiración botánica, y LaGloria, un espacio que recupera el espíritu del primer emprendimiento de J. Willard Marriott, inaugurado en Washington en 1927. Además, el huerto JW Garden aporta hierbas, frutas, verduras y flores comestibles a los menús y cócteles.
Bienestar en conexión con la naturaleza
El bienestar ocupa un lugar central, con un espacio de casi 1.500 metros cuadrados que reúne el Spa by JW, un gimnasio de última generación y la Mindfulness House, un santuario dedicado a la calma y la reflexión.
El spa ofrece tratamientos inspirados en las tradiciones y los ingredientes naturales de Costa Rica, como arcilla volcánica y cacao nativo. Entre las experiencias se encuentran un ritual dedicado a los cuatro elementos, circuitos de hidroterapia, baños de sonido al atardecer y ceremonias de cacao.
En la Mindfulness House, rodeada de vegetación, los huéspedes pueden participar en prácticas de meditación, Reiki, sanación con sonido y rituales orientados a recuperar el equilibrio y bajar el ritmo cotidiano.
Piscinas, aventura y experiencias culturales
Con 17 piscinas, incluida una infinity pool frente al mar, el resort invita tanto al descanso como a disfrutar del paisaje costero. La programación diaria incluye deportes acuáticos, actividades de movimiento, meditación guiada y experiencias de bienestar.
Las familias encuentran propuestas específicas en el Family by JW Club, donde los más chicos pueden participar en caminatas por la naturaleza, actividades creativas, yoga infantil, cuentos y noches de cine.
Quienes quieran explorar más allá de la propiedad pueden optar por excursiones guiadas en kayak, caminatas al atardecer, paseos en yate privado, pesca en alta mar, buceo y recorridos por la naturaleza. Un mercado nocturno semanal suma artesanías, gastronomía tradicional, música en vivo y danzas que celebran la cultura de Guanacaste.
La propuesta también contempla reuniones y celebraciones, con más de 800 metros cuadrados de espacios interiores y exteriores, incluido un salón de baile frente al mar.
Con su combinación de servicio personalizado, gastronomía diversa, bienestar y experiencias vinculadas con el destino, JW Marriott Costa Elena Resort & Spa marca un nuevo capítulo para la hotelería de lujo todo incluido: uno en el que el verdadero privilegio es disponer del tiempo y el espacio para disfrutar cada momento.*
Fotos: Marriott International





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