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Fairmont New Orleans: El lujo de vivir el encanto de la ciudad

hace 10 horas
4 min de lectura

Hay ciudades que se descubren caminando, entre calles llenas de historia, música que se escapa de los clubes de jazz y aromas que invitan a sentarse a la mesa. Nueva Orleans tiene esa magia. Y ahora suma un nuevo refugio para disfrutarla: Fairmont New Orleans, que marca el regreso de la prestigiosa marca a la ciudad después de dos décadas y celebra su hotel número 100 en el mundo.

 

Ubicado en pleno Central Business District, a pocos pasos del French Quarter y de Bourbon Street, el establecimiento ocupa 17 pisos de un emblemático edificio de la década de 1970, cuidadosamente restaurado. El proyecto de interiorismo, a cargo de Rockwell Group, recupera el glamour de aquella época y lo combina con materiales nobles, mármoles, maderas, colores intensos y detalles de artistas locales.

 

El recorrido comienza en un lobby impactante, concebido como el corazón social del hotel. Una monumental escalera revestida de espejos, una magnolia de tres pisos y una lámpara inspirada en el musgo español de Louisiana crean una bienvenida memorable.

 

Allí, el Lobby Bar invita a hacer una pausa con cócteles y música en vivo, ya sea al regresar de una caminata por la ciudad o antes de salir a disfrutar de la noche.

 

Habitaciones para desconectar

Las 250 habitaciones y suites combinan elegancia contemporánea y calidez residencial.

 

Los ventanales de piso a techo ofrecen vistas de Nueva Orleans, mientras que las obras de arte y los detalles decorativos evocan la naturaleza y la historia de Louisiana.

 

Algunas habitaciones King incorporan pequeñas mesas junto a balcones simulados, un guiño a los tradicionales porches de la ciudad.

 

La experiencia se completa con productos de baño Le Labo Rose 31, cafeteras Nespresso y minibares con productos locales. El concierge está disponible las 24 horas y el servicio de comidas en la habitación funciona durante toda la jornada, con opciones para cada momento.

 

Para quienes buscan mayor privacidad, Fairmont Gold abrirá en diciembre en los pisos 29 y 30. Esta propuesta, concebida como un hotel dentro del hotel, contará con un lounge privado con vistas al Mississippi, concierge exclusivo, desayuno, bebidas y canapés por la tarde, además de recepción personalizada.

 

Una piscina entre el cielo y el Mississippi

Uno de los espacios más atractivos estará en el piso 31. Allí, la piscina rooftop y Bleu Perdu ofrecerán un escenario privilegiado para contemplar la ciudad desde las alturas.

 

La terraza contará con reposeras, cabañas, vegetación y un restaurante de estilo bistró, con vistas panorámicas al skyline y al río.

 

Durante el día será un lugar ideal para descansar y disfrutar del sol. Al atardecer, las linternas de gas realizadas por artesanos locales aportarán una iluminación cálida, mientras que un área destinada a espectáculos en vivo permitirá prolongar la experiencia hasta la noche.

 

El bienestar tendrá también su propio espacio con la apertura, prevista para diciembre, de un spa y centro de fitness de 10.000 pies cuadrados. Sus instalaciones incluirán tres salas privadas de tratamientos, una suite para parejas, sauna seca, baño de vapor y lounges de relajación. Una de sus particularidades será la sauna con vistas al skyline. El gimnasio, equipado con máquinas Matrix Onyx, ofrecerá sesiones de entrenamiento personalizadas. También habrá un Dressing Room pensado para los preparativos de bodas y celebraciones.

 

La gastronomía como protagonista

La cocina ocupa un lugar central en la propuesta del hotel, gracias a su alianza con el reconocido chef Emeril Lagasse y The Emeril Group.

 

Delmonico Steakhouse, abierto para la cena, llega por primera vez a Nueva Orleans y presenta su concepto fuera de Las Vegas. Su carta reúne cortes premium de Creekstone Farms madurados en el propio restaurante, Japanese Wagyu, pescados y mariscos, ostras y caviar. Algunas preparaciones se realizan frente a los comensales, como el Chateaubriand, la ensalada César y las bananas Foster flambeadas. La ambientación, con maderas oscuras, terciopelos, tonos ámbar y mármol verde, evoca la elegancia de los grandes restaurantes de los años 70.

 

Para desayunos y almuerzos, The Café by Emeril propone una brasserie más informal, con clásicos de inspiración francesa, acentos criollos y sabores sureños. Su conexión con el lobby lo convierte en un punto de encuentro para comenzar el día o hacer una pausa entre paseos.

 

A comienzos de diciembre se incorporará Third Measure, un bar de cócteles íntimo desarrollado junto a Neal Bodenheimer, fundador de Cure. Inspirado en las antiguas tradiciones de coctelería y en la herencia musical de Nueva Orleans, será una nueva dirección para disfrutar de la noche en un ambiente cuidado y con vistas al atardecer.

 

Nueva Orleans, a nuestro propio ritmo

La ubicación permite explorar buena parte de la ciudad a pie. El French Quarter, Bourbon Street y Warehouse District están muy cerca, mientras que el Caesars Superdome y el Ernest N. Morial Convention Center se encuentran a pocos minutos.

 

Desde el hotel es posible salir a descubrir la arquitectura histórica, recorrer galerías, escuchar jazz en vivo o disfrutar de la gastronomía que distingue a la ciudad. También es una excelente base para vivir acontecimientos como el Mardi Gras y el Jazz Fest.

 

La propuesta se extiende más allá de sus instalaciones con Wellness Without Walls, un concepto que invita a incorporar actividades al aire libre durante la estadía. Incluye caminatas autoguiadas por galerías de arte, recorridos junto al Mississippi, paseos en kayak y pedal boats. Además, los miembros de ALL Accor podrán acceder al préstamo gratuito de equipamiento deportivo Nike.

Para encuentros sociales y corporativos, Fairmont dispone de más de 19.000 pies cuadrados de espacios para eventos, con salones y salas versátiles que pueden recibir desde reuniones privadas hasta celebraciones de mayor escala.

 

Fairmont New Orleans invita a disfrutar la ciudad desde una perspectiva diferente: comenzar la mañana con vistas al río, dedicar unas horas al descanso, descubrir nuevos sabores y terminar el día con un cóctel acompañado de música. Un hotel donde el confort y la identidad local se encuentran para convertir una visita a Nueva Orleans en una experiencia para recordar.*

Fotos: Accor Group

 

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