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Beto Carrero World: Un día en el parque donde la fantasía cobra vida


Hay lugares que despiertan al niño que todos llevamos dentro, sin importar la edad. Beto Carrero World, en el estado brasileño de Santa Catarina, es uno de ellos. Desde el momento en que atravesamos su imponente entrada, comprendimos que no se trataba simplemente de un parque de diversiones, sino de un universo donde la imaginación, la naturaleza y el entretenimiento conviven en perfecta armonía.

 

Ubicado en Penha, a pocos kilómetros de Balneário Camboriú, este gigantesco complejo sorprende por su escala. Son más de 14 millones de metros cuadrados donde las atracciones se distribuyen entre jardines tropicales, castillos, lagos y senderos que invitan a caminar sin apuro, disfrutando de cada rincón. La sensación es la de recorrer una pequeña ciudad dedicada por completo a la diversión.

 

Nos tocó visitarlo en enero, pleno verano brasileño, cuando el parque recibe a miles de familias que llegan aprovechando las vacaciones de verano. El calor puede superar fácilmente los 30 °C y las filas para las atracciones más populares suelen ser largas, por lo que conviene llegar apenas abre, descargar el mapa del parque y planificar el recorrido para aprovechar al máximo el día. Aun así, la excelente organización hace que la experiencia resulte cómoda y muy disfrutable.

 

Nuestra primera impresión fue la organización. A pesar de la enorme cantidad de visitantes, el parque está diseñado para que desplazarse resulte sencillo y agradable.

 

Cada una de sus áreas posee una identidad propia, desde los sectores inspirados en el Viejo Oeste hasta los espacios dedicados a personajes infantiles y escenarios que parecen salidos de una película.

 

Pero si hay algo que define a Beto Carrero World es la variedad. Aquí conviven atracciones familiares, experiencias para los más pequeños y desafíos que aceleran el pulso incluso de quienes aseguran no impresionarse fácilmente. Las montañas rusas dominan parte del paisaje y, desde distintos puntos del parque, es imposible no levantar la vista para observar los vagones atravesando curvas y caídas a toda velocidad, acompañados por los gritos de quienes se animan a subir.

 

Nosotros también cedimos a la tentación. Después de algunos minutos de expectativa llegó el momento de dejar atrás cualquier duda y disfrutar de esa mezcla de adrenalina y diversión que solo un gran parque temático puede ofrecer. Atracciones como la vertiginosa FireWhip, la primera montaña rusa invertida de Brasil, la imponente Big Tower con su caída libre de más de 100 metros, la clásica Star Mountain y Madagascar Crazy River Adventure, ideal para refrescarse durante los días de calor, fueron algunos de los grandes momentos de la jornada. La emoción se repitió una y otra vez, alternando experiencias extremas con otras mucho más tranquilas para toda la familia.

 

Uno de los aspectos que más nos sorprendió fue la calidad de los espectáculos. A lo largo del día asistimos a producciones con un despliegue técnico digno de los grandes parques temáticos del mundo. El espectacular Hot Wheels Epic Show, con autos realizando saltos, derrapes, acrobacias y explosiones en vivo, fue uno de los momentos más impactantes de la visita. También disfrutamos del colorido Acqua Show, con fuentes danzantes, música y efectos especiales, además de musicales y encuentros con personajes de DreamWorks, como Shrek, Madagascar y Kung Fu Panda. Son producciones pensadas para toda la familia, capaces de mantener atentos tanto a niños como a adultos y que convierten cada pausa entre las atracciones en una experiencia en sí misma.

 

Entre función y función aprovechamos para recorrer las calles del parque, detenernos en sus tiendas temáticas y descubrir pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos cuando el objetivo es correr de una atracción a otra. Jardines impecablemente cuidados, esculturas, edificios coloridos y rincones fotográficos convierten el paseo en una experiencia visual permanente.

 

La gastronomía también forma parte del recorrido. Restaurantes, cafeterías y puestos distribuidos por todo el parque permiten hacer una pausa antes de continuar la aventura. Sentarse unos minutos, observar el movimiento constante de familias y grupos de amigos mientras se planifica la siguiente atracción termina siendo parte del encanto de la visita.

 

Otro consejo para quienes lo visiten en verano es aprovechar los horarios de los espectáculos durante las horas de mayor calor. Además de ofrecer un excelente nivel de producción, muchos se realizan en teatros climatizados, convirtiéndose en el descanso perfecto antes de volver a recorrer el parque. Esa combinación entre adrenalina y momentos de relax hace que la experiencia resulte mucho más equilibrada, especialmente en los días de enero.

 

A medida que avanzaba la jornada entendimos que Beto Carrero World no busca competir únicamente por la cantidad de juegos. Su gran fortaleza está en crear experiencias completas, donde cada sector propone una ambientación diferente y cada espectáculo aporta una nueva historia. Esa combinación hace que el parque resulte atractivo incluso para quienes viajan sin niños, algo que no siempre sucede en este tipo de destinos.

 

Uno de los mayores aciertos es la integración con el entorno natural. A diferencia de otros parques donde predominan el cemento y las grandes estructuras, aquí la vegetación tropical está presente en cada recorrido. Palmeras, lagos y amplios espacios verdes aportan frescura y hacen que caminar durante horas resulte mucho más agradable.

 

Cuando el sol comenzó a descender y las luces empezaron a encenderse, el parque adquirió una atmósfera completamente distinta. Las fachadas iluminadas, la música que acompañaba el cierre de la jornada y la satisfacción de haber aprovechado cada minuto confirmaban que un solo día alcanza para enamorarse del lugar, aunque también deja la sensación de que siempre quedará algo pendiente para una próxima visita.*

 

Información útil

  • Dirección:

Rodovia Beto Carrero World, Armação, Penha, Santa Catarina, Brasil.

  • Horarios:

Abierto todos los días. El parque funciona, en general, de 10:00 a 20:00 (los horarios pueden variar según la temporada). Se recomienda llegar antes de la apertura para aprovechar todas las atracciones.

  • Entradas (valores aproximados):

Entrada de 1 día: desde USD 25 en fechas promocionales hasta USD 36 en temporada alta.

Pase de 2 días: desde USD 47.


Los niños pequeños (según la estatura establecida por el parque) ingresan sin cargo y existen tarifas especiales para adultos mayores y residentes brasileños en determinadas fechas. Los precios son dinámicos y cambian según el día elegido y la anticipación de la compra.


Consejo de viaje:

Si lo visitás en enero, durante las vacaciones de verano en Brasil, encontrás el parque en su momento de mayor afluencia. Conviene comprar las entradas online con anticipación, llegar apenas abre, llevar ropa liviana, protector solar y organizar el recorrido para combinar las atracciones más populares con los espectáculos y así aprovechar al máximo la jornada.

Fotos: Andrés Canet / Beto Carrero World

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