Le Gratin: El nuevo bistrot que devuelve el alma al París más auténtico
- Ana Bouzas

- 12 jun
- 2 min de lectura

En una de las plazas más encantadoras de París, inmortalizada por la serie Emily in Paris, acaba de abrir sus puertas Le Gratin, un restaurante que promete convertirse en una nueva institución gastronómica de la capital francesa. Ubicado en la histórica Place de Valois, a metros del Palais-Royal y del Museo del Louvre, el nuevo proyecto del reconocido restaurateur Michel Puech —creador de Biche, Margaux, Bistro Blandine y Pastis— recupera el espíritu del tradicional Bistrot de Valois para darle una nueva vida con una mirada contemporánea.
Lejos de las propuestas pasajeras, Le Gratin apuesta por la esencia del auténtico bistrot parisino: un lugar donde la cocina francesa vuelve a ser protagonista, servida con generosidad, sin artificios y en un ambiente que invita a quedarse durante horas.
La ambientación es parte fundamental de la experiencia. Manteles blancos, banquetas tapizadas en rojo, un clásico bar de zinc, muebles antiguos cuidadosamente seleccionados, una luminosa veranda y una espectacular terraza con vistas a la elegante Place de Valois crean una atmósfera cálida que evoca el París de otra época, reinterpretado con sensibilidad contemporánea.
La carta celebra los grandes clásicos franceses junto con nuevas creaciones que ya despiertan curiosidad entre locales y visitantes. Conviven entradas como los huevos rellenos con mayonesa, puerros a la vinagreta, ancas de rana al perejil o gambas con mayonesa de hierbas, con platos principales como el lenguado meunière, el supremo de pollo con morillas, el châteaubriand y el ya célebre cordon bleu, distinguido recientemente como el mejor de París. Entre las novedades sobresale un sofisticado gratín de langosta que aspira a convertirse en el plato insignia de la casa.
Fiel al espíritu de los grandes bistrots franceses, también ofrece preparaciones para compartir, como una imponente chuleta de res de un kilo o un lenguado entero, ideales para largas sobremesas entre amigos o en familia. El cierre perfecto llega con una mousse de chocolate servida directamente con cuchara, un gesto tan simple como irresistible.
La propuesta líquida acompaña el nivel de la cocina. La cava reúne más de un centenar de etiquetas francesas, desde prestigiosos productores históricos hasta jóvenes bodegueros que representan la nueva generación del vino. La experiencia se completa con una carta de cócteles de autor y una cuidada selección de destilados, pensada tanto para un aperitivo como para prolongar la velada.
Con capacidad para 250 comensales entre sus distintos espacios y servicio continuo todos los días, Le Gratin nace con vocación de convertirse en mucho más que un restaurante. Es un punto de encuentro donde vecinos, viajeros y amantes de la buena mesa descubren un París auténtico, elegante y relajado, en uno de los rincones más emblemáticos de la ciudad. Un lugar donde cada comida es también una celebración del estilo de vida parisino.*
Fuente: Camille Dupuy PR


































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