De la Riviera italiana a Florida: La 1000 Miglia despliega su elegancia en ruta
- Andrés Canet

- 25 feb
- 3 Min. de lectura

Hay eventos que trascienden la competencia y se convierten en una experiencia sensorial. La 1000 Miglia Experience USA Florida es uno de ellos. Una celebración donde el automovilismo y el viaje se fusionan en un recorrido que rinde homenaje a la icónica “Flecha Roja”, llevando su espíritu más allá de Italia hacia nuevos paisajes.
Antes de sumarnos a la experiencia, la carrera ya había comenzado a desplegar su narrativa sobre el asfalto de Florida. La primera etapa unió Naples con Tampa, mientras que la segunda jornada llevó a los equipos desde Tampa hasta Palm Beach, atravesando rutas escénicas y tramos técnicos que marcaron el ritmo de la competencia.
Tuvimos la oportunidad de vivirlo en primera persona durante sus jornadas finales, siguiendo el pulso de la carrera el domingo en West Palm Beach y el lunes en Miami Beach.
El domingo, Palm Beach ofrecía el escenario perfecto para una postal de elegancia atemporal. Entre palmeras, arquitectura refinada y un aire sofisticado, los autos clásicos y contemporáneos llegaban tras atravesar rutas que combinan técnica y belleza natural. Allí, el rugido de motores históricos convivía con la calma del entorno, creando un contraste único: máquinas nacidas para la velocidad en un entorno que invita a contemplar.
La caravana —compuesta por más de 60 equipos divididos en categorías que van desde los modelos originales de 1927 a 1957 hasta hypercars contemporáneos— es, en sí misma, un museo en movimiento. Desde un exquisito Porsche 356 Speedster hasta un impactante Ferrari 488 Spider, cada vehículo cuenta una historia, cada línea refleja una época.

Pero fue el lunes, en Miami Beach, donde la experiencia alcanzó su clímax. La llegada sobre la icónica Ocean Drive, con sus edificios Art Deco y la energía vibrante de la ciudad, transformó la carrera en un verdadero espectáculo urbano. Miles de personas se alineaban a lo largo del recorrido, capturando con sus teléfonos el paso de estas joyas automotrices, mientras el sol se reflejaba sobre carrocerías pulidas que parecían obras de arte en movimiento.
Más allá de la competencia, la 1000 Miglia Experience USA Florida se confirma como un puente cultural entre Italia y Estados Unidos. No se trata solo de velocidad, sino de una narrativa que celebra el diseño, la ingeniería y el placer de conducir. Una forma de viajar en el tiempo, pero también de descubrir nuevos destinos desde una perspectiva distinta.
En lo deportivo, la dupla argentina conformada por Bruno Ricci y Gustavo Gallo se llevó la victoria en la categoría histórica a bordo de un Porsche 356 Speedster de 1957, asegurando además su lugar en la edición centenaria de 2027. En la categoría Classic Icons, Bruce y Harrison Roch triunfaron con un Jaguar XK120 de 1950, mientras que en Hyper/Supercars, Fabrizio Macario y Giovanna Di Costanzo se impusieron con un Ferrari 488 Spider de 2017.
El cierre en Coral Gables selló una edición que consolida la expansión internacional de la 1000 Miglia y refuerza su magnetismo global. Sin embargo, más allá de los resultados, lo que permanece es la experiencia: el sonido de los motores, la emoción del público y la sensación de estar siendo parte de una tradición que sigue escribiéndose kilómetro a kilómetro.
Porque la 1000 Miglia no es solo una carrera. Es un viaje. Y en Florida, ese viaje se vive con una intensidad que combina historia, lujo y libertad sobre ruedas.*
Fotos: 1000 MIGLIA
























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