Invaluable

MUSEO GRAMMY. Situado en el corazón del Centro de Los Ángeles el museo explora la música más grande en la historia de los Grammy, desde el rock, hip-hop, country, clásica, latina, R & B y jazz.

 

TEXTO: Hernán Casabella          FOTOS: Andrés Canet

 

En un recorrido ascendente desde la planta baja del edificio, cada visitante se verá atraído por diferentes objetos de culto de sus artistas favoritos. Discos de oro, fotografías inéditas, vestuario de grandes artistas como el traje original que Michael Jackson utilizó en la tapa de Thriller (el álbum más vendido de la historia de la música), manuscritos originales de canciones y cartas de los Beatles, y por supuesto, Grammys y más Grammys en distintas vitrinas son apenas algunos de los tesoros que cualquier amante de la música puede encontrarse en este templo dedicado a la misma.

 

Este museo didáctico como pocos, permite al visitante entre otras cosas, poder tocar distintos instrumentos, como pianos, guitarras y baterías, y entender la historia de este famoso premio por medio de pantallas táctiles y audios en distintos idiomas, lo cual lo hace muy divertido e interactivo.

 

Hay que destacar las exhibiciones temporales que se realizan anualmente y que dan la oportunidad de ver piezas de incalculable valor que no serían posible de ninguna otra manera ya que muchas de ellas pertenecen a familiares directos de los músicos.

 

Es el caso de la exhibición sobre el famoso guitarrista Stevie Ray Vaughan, realizada en el mes de Septiembre, coincidiendo con nuestra visita, que dio la posibilidad a los fanáticos de tener frente a sus narices a la legendaria “Number One” su guitarra más preciada y una de las más famosas del mundo. Una de las más deseadas por los coleccionistas y que gracias a que nunca ha sido vendida ni subastada, esta joya del rock no descansa en la pared de una colección privada e inaccesible.

 

Se suman a ella el equipamiento que uso a lo largo de toda su carrera (como pedales, una amplia variedad de amplificadores y algunas otras guitarras), más manuscritos originales de sus canciones y distintos atuendos famosos con los que salía al escenario, como su infaltable sombrero negro.

 

Antes de emprender la retirada, es inevitable pasar por la tienda ubicada en el último piso. Interesantes objetos relacionados a la música y sus intérpretes se vuelven irresistibles para el visitante. Bolsa en mano nos despedimos del Museo Grammy con la enorme satisfacción de haber disfrutado de un pequeño pero invaluable tesoro.•

 

 

 

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