El espacio en la Tierra

KENNEDY SPACE CENTER. Un lugar emblemático en el mundo donde es posible mirar el cielo y explorar la galaxia, conocer la historia, la conquista y el descubrimiento del espacio.

 

TEXTO: Ana Bouzas          FOTOS: Andrés Canet / Mike Sharp

El Centro Espacial Kennedy se encuentra ubicado a tan sólo 75 km al oeste de Orlando, muy cerca de la costa, en Cabo Cañaveral, donde está ubicada la sede principal de la Agencia Espacial NASA, la base espacial mas grande de Norteamérica.

 

Una excursión por el Kennedy Space Center abre paso hacia el pasado y presente de la NASA. La experiencia de visitar el parque depara muchas sorpresas y emocionantes actividades, como trasladarse al espacio exterior, introducirse en el interior de algunas naves, conocer las declaraciones de astronautas y, con algo de suerte, asistir a un lanzamiento en vivo.

 

¿Quién no se ha soñado con viajar a al espacio o llegar a la luna? Sin embargo son pocos los que tienen el privilegio y el valor de preparase para convertirse en selectos astronautas, y por ello el parque es paradójicamente lo más cercano al espacio para el resto de los terrícolas. 

   

En la entrada dan la bienvenida los inmensos cohetes Redstone, Atlas y Titán, gigantescas naves que impresionan. Muy cerca de ellos el Mercury, Geminis y Apolo esperan ansiosos que el visitante acceda a sus cápsulas y experimente la sensación de estar en una nave que alguna vez recorrió el espacio. Existen varias atracciones interactivas para conocer más sobre el espacio, como los Cines IMAX, con excelentes proyecciones en 3D donde se ven impactantes imágenes del telescopio de Hubbley y de la vida a bordo de la Estación Espacial Internacional narradas por Tom Cruise y Leonardo Di Caprio, una experiencia incomparable que vale la pena realizar.

 

Además hay exposiciones sobre los inicios de los principales programas espaciales, y el Salón de la Fama rinde homenaje a los héroes del presente y pasado con la mayor colección de recuerdos personales de los astronautas y simuladores, muchos de ellos pertenecientes a Alan Shepard (primer americano en el espacio), John Glenn y Neil Armstrong, quien fuera el primer hombre en pisar la luna.

 

La más reciente atracción Atlantis permite conocer a uno de los vehículos espaciales más reconocidos de todos los tiempos. El Atlantis voló más de 200 millones de kilómetros en viajes al espacio y aquí se puede acceder a él y ver de cerca este famoso transbordador. Las fotos no alcanzan para transmitir lo que los ojos ven y las sensaciones que uno siente al tener enfrente este enorme transbordador espacial. Pero esto no es todo, aquí hay juegos interactivos que permiten aterrizar un transbordador, meterse en una cabina, pasar por tubos de escape y tirarse por un tobogán.

 

Mientras los grandes se nutren de la historia espacial, los más chicos pueden jugar en Angry Birds Space lanzando pajaritos de peluche igual que en el famoso video juego, además de aprender conceptos acerca de la física, las matemáticas y la astronomía de un modo lúdico y muy entretenido. Pero la mayor atracción para ellos es tener la posibilidad de hablar y fotografiarse con un verdadero astronauta.

 

Desde el parque salen buses guiados que hacen un recorrido por diferentes zonas de la NASA. Durante el transcurso del viaje se pueden ver los edificios principales, observar las gradas habilitadas para el público que asiste a los lanzamientos, ver las plataformas de lanzamientos, pistas de aterrizajes y transportadores oruga (maquinas para mover los trasbordadores), entre otras maquinarias.

 

El recorrido culmina en el Apolo/Saturn V Center. Aquí hay varias salas  para ver, comenzando con la proyección de una breve película acerca de los inicios del los programas espaciales norteamericanos, sus primeros intentos fallidos en llegar a la luna y el ansiado alunizaje del 20 de Julio de 1969. En otra de las salas la réplica de una verdadera sala de control de lanzamientos espaciales revive el despegue del Apolo 8 a través de la reproducción de los diálogos originales de aquel entonces. Las espectaculares imágenes y el sonido super-mega-surround casi me hacen creer que lo estaba viviendo en directo. 

 

La última sala es la más extraordinaria que se visita, un gran hangar donde esta expuesto una de las maquinas más gigantescas construidas por el ser humano: un cohete Saturno V. Aquí se pueden apreciar las piezas de diferentes motores, enormes depósitos de combustibles, vehículos empleados para trasladar a los astronautas y la capsula original del Apolo 11. Pero eso no es todo, hay dos pequeñas salas más, una de ellas transmite una película contando la historia de cómo llego el hombre a la luna, y en la otra se exponen diferentes modelos de trajes espaciales y curiosos objetos utilizados en las diferentes misiones. Lo mas extraordinario de este enorme hangar es el objeto más pequeño, un pedacito de piedra lunar que se puede tocar y con ello resignarse a aceptar que es lo más cercano que uno puede estar de la luna.

 

Este parque no cuenta con gigantescas montañas rusas ni personajes de caricaturas. Tampoco ofrece vertiginosos juegos ni princesas de cuentos de hadas. Su atractivo principal es la historia misma, la posibilidad de estar en el lugar en el que transcurrieron los hechos que han cambiado el mundo. Con solo cerrar los ojos uno puede revivir el lanzamiento del Apolo 11 e imaginar las gradas repletas de gente observando semejante espectáculo. La lucha del hombre por conquistar el espacio se libró aquí, y ese es un motivo más que suficiente para desear regresar.•

 

 

Please reload

© 2014 AUTOS&VIAJES Magazine